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Rotura del LCA: ¿hay que operar siempre? Lo que dice hoy la ciencia

Durante años, romperse el ligamento cruzado anterior era sinónimo de quirófano. La evidencia reciente muestra que, en muchos casos, una buena rehabilitación da resultados similares a la cirugía.

César Collazo explora la rodilla de un paciente sentado en la camilla, con el pie apoyado en un fitball

Si juegas al fútbol, al pádel o al baloncesto, es probable que conozcas a alguien que se ha roto el ligamento cruzado anterior (LCA). Y casi seguro que la conversación fue la misma: «hay que operar».

Durante años nos enseñaron que una rotura de LCA significaba cirugía obligatoria, rodilla inestable si no te operabas y artrosis asegurada a largo plazo.

La investigación de los últimos años obliga a revisar esas ideas. Investigadoras como Stephanie Filbay llevan tiempo estudiándolo, y sus conclusiones no son «anti-cirugía». Son pro-criterio y pro-paciente.

Mito 1: «Todos necesitan cirugía tras romperse el LCA»

El ensayo más importante sobre este tema (el estudio KANON) comparó a jóvenes activos operados de forma inmediata con otros que hicieron primero rehabilitación estructurada, con la opción de operarse más adelante si lo necesitaban.

Una revisión Cochrane que analizó este ensayo no encontró diferencias en la puntuación de rodilla entre cirugía y tratamiento conservador ni a los 2 ni a los 5 años. Además, aproximadamente la mitad de quienes empezaron con rehabilitación no se habían operado a los 5 años.

Mito 2: «Un ligamento roto no puede curarse solo»

Esta es probablemente la idea que más ha cambiado.

En un análisis del mismo ensayo KANON, el 53 % de las personas tratadas solo con rehabilitación mostraban signos de cicatrización del ligamento en la resonancia a los 2 años. Y quienes cicatrizaban referían mejor función y calidad de vida.

Hay un matiz: en el seguimiento a 11 años del mismo ensayo, tener el ligamento «cicatrizado» en la resonancia no se asoció con mejores resultados que haberse operado, e incluso pudieron ser algo peores. Ver el ligamento continuo en una imagen no lo es todo.

Un paso más allá es el Cross Bracing Protocol: 4 semanas con la rodilla inmovilizada a 90° en una ortesis, aumentando el rango de movimiento poco a poco hasta retirarla a las 12 semanas, con rehabilitación guiada por fisioterapeuta. En 80 pacientes tratados así, el 90 % (72 personas) tenía signos de curación del ligamento a los 3 meses. Un 14 % volvió a romperse el ligamento durante el seguimiento.

Es un protocolo prometedor, pero todavía en investigación y no apto para todos los casos. La decisión debe tomarse con un profesional y lo antes posible tras la lesión, porque se aplica en las primeras semanas.

Mito 3: «Sin cirugía, la rodilla será inestable y dañarás otros tejidos»

La inestabilidad no es solo un problema mecánico del ligamento. Fuerza, control neuromuscular y confianza en la rodilla también cuentan, y todo eso se entrena.

Un tratamiento conservador bien hecho no se asocia a un mayor deterioro global de la rodilla. Eso sí, en el ensayo KANON la mitad de las personas del grupo de rehabilitación acabó operándose del LCA en 5 años, y algunas necesitaron cirugía de menisco. Por eso es importante hacer seguimiento y saber cuándo conviene operar.

Mito 4: «La cirugía previene la artrosis a largo plazo»

Los estudios no muestran menos artrosis en las personas operadas. En un seguimiento de 11 años, la artrosis apareció en el 42 % de los operados frente al 25 % de quienes siguieron tratamiento conservador.

La cirugía mejora la estabilidad pasiva de la rodilla, pero no «protege» el cartílago por sí sola.

Mito 5: «Sin reconstrucción no podrás volver al deporte al mismo nivel»

Una revisión sistemática con metaanálisis de 2025, liderada por Filbay, no encontró diferencias en la tasa de vuelta al deporte ni en el nivel de actividad entre quienes se operaron y quienes hicieron solo rehabilitación basada en ejercicio. Los propios autores advierten que la certeza de la evidencia todavía es baja.

Con un buen programa, muchas personas recuperan su nivel deportivo sin pasar por quirófano.

Entonces, ¿me opero o no?

  • No todos los LCA rotos necesitan cirugía. Pero algunos sí.
  • La calidad de la rehabilitación es clave, tanto si te operas como si no.
  • Decidir rápido importa, sobre todo si quieres valorar opciones como el Cross Bracing Protocol.
  • La decisión debe ser individual y compartida: tu deporte, tus objetivos, otras lesiones asociadas (menisco, cartílago) y cómo responde tu rodilla a la rehabilitación.

La pregunta ya no es solo «¿cirugía sí o no?». Es: ¿qué necesita esta persona para volver a vivir, entrenar o competir?

Cómo trabajo yo

En la valoración mido tu fuerza, cómo se reparte entre ambas piernas, tu estabilidad, tu movilidad y tu capacidad cardiovascular. Con eso diseño un programa de 12 semanas adaptado a tu rodilla y a tu objetivo, ya sea volver a jugar, correr o simplemente moverte sin miedo. Si veo que la cirugía es la mejor opción para ti, te lo diré y te prepararé para ella.

Trabajo a domicilio en Villanueva de la Cañada, Boadilla del Monte, Majadahonda y Las Rozas, y online.

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Este artículo nace de esta publicación en mi Instagram, donde lo explico con gráficos. Si te interesa este tipo de contenido, sígueme en @zekotrainer.

Este artículo es divulgativo y no sustituye la valoración de tu médico o traumatólogo. No tomes decisiones sobre una cirugía sin hablarlo con ellos.

Referencias

  1. Monk AP, et al. Surgical versus conservative interventions for treating anterior cruciate ligament injuries. Cochrane Database Syst Rev. 2016;4:CD011166. doi:10.1002/14651858.CD011166.pub2 (se abre en otra pestaña)
  2. Frobell RB, et al. Treatment for acute anterior cruciate ligament tear: five year outcome of randomised trial. BMJ. 2013;346:f232. doi:10.1136/bmj.f232 (se abre en otra pestaña)
  3. Filbay SR, et al. Evidence of ACL healing on MRI following ACL rupture treated with rehabilitation alone may be associated with better patient-reported outcomes: a secondary analysis from the KANON trial. Br J Sports Med. 2022;57(2):91-98. doi:10.1136/bjsports-2022-105473 (se abre en otra pestaña)
  4. Filbay SR, et al. Association between ACL continuity on magnetic resonance imaging at 5 years after an acute ACL rupture and 11-year outcomes: a secondary analysis from the KANON trial. Am J Sports Med. 2025;53(8):1893-1900. doi:10.1177/03635465251339061 (se abre en otra pestaña)
  5. Filbay SR, et al. Healing of acute anterior cruciate ligament rupture on MRI and outcomes following non-surgical management with the Cross Bracing Protocol. Br J Sports Med. 2023;57(23):1490-1497. doi:10.1136/bjsports-2023-106931 (se abre en otra pestaña)
  6. Kessler MA, et al. Function, osteoarthritis and activity after ACL-rupture: 11 years follow-up results of conservative versus reconstructive treatment. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2008;16(5):442-8. doi:10.1007/s00167-008-0498-x (se abre en otra pestaña)
  7. Filbay SR, et al. No difference in return-to-sport rate or activity level in people with anterior cruciate ligament (ACL) injury managed with ACL reconstruction or rehabilitation alone: a systematic review and meta-analysis. Sports Med. 2025;55(9):2191-2205. doi:10.1007/s40279-025-02268-5 (se abre en otra pestaña)

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